Esther Reig Sanchis

“Hasta que hagas consciente lo inconsciente, dirigirá tu vida y lo llamarás destino” (C. G. Jung). Esa frase resonó en mí desde que empecé a interesarme por las filosofías orientales. Siempre he sentido una fuerte curiosidad por comprender la conexión entre cuerpo, mente y entorno, más allá de los límites de la psicología académica.

Tras licenciarme en Psicología (2011) y cursar un máster en intervenciones en drogodependencias (2013), sentía que algo faltaba: herramientas para acompañar de forma integral a las personas en los desafíos del mundo actual. Fue entonces cuando me crucé con el quiromasaje y el Shiatsu zen, iniciando una búsqueda que me llevó también al Taichi, el Chikung y el Yoga. La práctica física me abrió puertas a nuevas formas de percepción y cuidado personal, que seguí profundizando tanto desde la formación reglada como desde el estudio autodidacta, especialmente en Yoga Nidra y onironáutica.

Actualmente imparto clases de Yoga, Tai Chi y Chi Kung en la Universitat de València, en centros culturales y asociaciones, como es el caso de Samadhi, y ayuntamientos, así como forma particular. Mi enfoque siempre ha sido respetuoso, accesible y centrado en la experiencia: no busco imponer una forma de hacer, sino facilitar que cada persona encuentre la suya. He aprendido especialmente de las personas mayores, quienes —al reencontrarse con su cuerpo, su equilibrio o su energía vital— nos enseñan que nunca es tarde para redescubrirse.

Las clases de Tai Chi son una invitación a moverse con conciencia, cultivar la calma y reconectar con la energía interna. Tanto si buscas mejorar tu salud física como si necesitas reducir el estrés o simplemente regalarte un momento para ti, el Tai Chi es una práctica amable y profunda, adaptable a cualquier edad y condición. Te animo a probar: a veces basta con un pequeño paso lento y consciente para comenzar un gran cambio.